Más Por Ellos es una asociación sin ánimo de lucro creada por jóvenes españoles con el fin de promover empresas sociales y un desarrollo sostenible en el barrio de Kibera (Kenia). Su objetivo es cubrir las necesidades básicas a través de una plataforma de interconexión entre padrinos y apadrinados, e inculcar un desarrollo fruto de la creación de empresas sociales. Una empresa social es aquella que tiene un alto impacto social.

martes, 17 de diciembre de 2013

Un cambio

La vida te da muchas oportunidades para decidir en qué es en lo que quieres gastar tu tiempo. ¡Sí, gastar! El tiempo no es infinito y dependiendo de cómo decidas aprovecharlo, te conviertes en una persona diferente. Supongo que como todo el mundo en algún momento de su paso por este planeta, también me hice las preguntas: ¿qué es lo que quiero vivir? ¿qué es lo importante en esta vida? ¿en quién quiero convertirme? ¿con qué sueño? Y decidí, poco a poco, quien iba a ser: un soñador práctico, aunque no sabía aun lo que eso significaba.



Hace cosa de un año que terminé de contestarme a esas preguntas y hoy es el momento en el que miro atrás por primera vez para analizar todo lo que ha pasado desde entonces. Encuentro momentos inolvidables, momentos duros, momentos de incredulidad, momentos de completa felicidad, momentos que te hacen pensar que la vida es un regalo que tienes que disfrutar… Me emociono al pensar todo lo que hemos vivido este año, todo lo que hemos aprendido juntos. 

Nuestros niños del programa de apadrinamiento
Hace cosa de un año, no podía imaginar que Más Por Ellos tendría 5 micro-créditos en marcha, o que daríamos acceso a una educación a 70 niños en uno de los peores barrios de África. No hubiese imaginado que Más Por Ellos tendría un terreno donde se está construyendo un centro de acogida para niños huérfanos de la capital de Kenia y que sería un grupo de arquitectos los que nos estuviesen haciendo los planos por amor al prójimo. ¿Quién me iba a decir que quedaríamos segundos en el concurso de emprendimiento de mi universidad con un proyecto de carácter social? ¿Quién me iba a decir que ayer estaría presentando nuestro proyecto en una clase del Master de Cooperación Internacional al Desarrollo de ICADE?¿Quién nos iba a decir que llegaríamos a ilusionar a Paloma en Bulgaria, o a Roberto en México?

El equipo de Más Por Ellos con sus premios en Cunef Emprende

Me pregunto que pasaría si no hubiese ido a Kenia en 2009, si no existiese Erick Kyalo Mutiso, si no hubiese aparecido Pablo por el mapa, si Carlota no apagase todos los incendios, si no hubiese tenido a un mejor amigo como Meso, si no estuviese Elena para hablar de lo que sea, si Pedro, si Nacho, si Pino, si Roció, si, si, si… Increíbles coincidencias pero todas ellas están dando lugar a algo muy grande. Las personas que componen el equipo de Más Por Ellos han decidido hacer un cambio en sus vidas, han decidido dar prioridad a una cosa tan importante como es hacer más por los demás. 

El éxito de una ONG es inmedible porque, por ejemplo, las oportunidades de trabajo o de educación son afectadas por cosas secundarias como los sentimientos y las sensaciones de vivir que tienen las personas a las que quieres ayudar. Un simple gesto, una simple sonrisa, pasear un día por la calle… Cualquier cosa puede ser un motivo de cambio y nosotros luchamos por potencias esos cambios.

Sueño con que dentro de unos años acabemos alfabetizando a todo Kibera, sueño con cambiar la vida de muchas personas haciendo más poderosos sus negocios, sueño con mejorar la salubridad de este barrio… He decidido llevar a la práctica mis sueños. No me voy a quedar parado, voy a poner mi granito de arena para mejorar el mundo. El tiempo no es infinito y con el esfuerzo de una sola persona no se puede cambiar nada, pero ya no somos una persona, somos 3200 personas que queremos hacer más por los demás. Mi mayor sueño es que todo el mundo haga más por los demás, que de prioridad a algo tan importante como es la generosidad y la solidaridad. Estoy seguro de que esta es la manera más efectiva de crear entre todos un mundo mejor. 

No sé con qué cosas soñáis vosotros pero os sugiero, para aquellos que no lo tengáis muy claro, que os toméis un segundo y penséis bien que es lo que queréis vivir, que es lo que queréis hacer. Llevad a la práctica esos sueños, disfrutad de la vida, no os quedéis parados. Si eso no es suficiente pensar en lo mucho que vosotros os necesitáis, que nosotros os necesitamos, o que ELLOS os necesitan. Vamos a soñar todos juntos!




Álvaro




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martes, 26 de noviembre de 2013

MWIKALI

‘’Banana, please, banana!’’ Y como casi siempre, sonrío, mirando de reojo y sigo caminando. Parece duro, pero así es como hay que actuar cuando te vienen 20 niños al día a decirte lo mismo. Si pudiese, y si fuese tan fácil la solución, no les compraría un plátano a cada uno, les compraría una plantación. Sigo caminando y siento como el niño me sigue, pero parece que a diferencia de los otros 19 niños de hoy, a este le cuesta mantener mi ritmo. Le miro, esta vez de frente. Por primera vez, la cara de un niño Africano no me dice nada. Su expresión y su mirada están anuladas. La felicidad, la tristeza, la esperanza, la curiosidad de los niños de este continente, en él han desaparecido. Y de repente, me salta a la vista un frasco de cristal que lleva en la mano. Pegamento. Miro a Eric y a Pablo; "Sí, hay muchos así, siempre están por aquí". No me lo puedo creer. Levanto la mirada y tirados encima de montones de basura, apoyados contra paredes, tambaleándose entre los cientos de personas que frecuentan Gikomba market; niños con frascos de cristal, niños sin mirada, sin expresión, niños de nueve, diez, once…años, niños que no tienen nada mejor por lo que vivir que estar solos en la calle buscando el placer del pegamento, niños colocados, drogados, niños que son adictos. Niños.


"Te doy un plátano si me das el frasco", le digo al niño que me sigue con un amago de intentar raspar la superficie de un océano profundísimo. Después de negarse varias veces, decide darme el frasco. Nada más tenerlo en mis manos, me lo intenta quitar con toda su fuerza. Desesperada por no dejar que este niño que parecía tener menos de una década de vida volviese a drogarse, me resisto a que me lo quite mientras le digo "Te doy un plátano, o los que quieras. Comida, pollo, por favor. ¿No lo prefieres a estar esnifando esto?" A lo que me responde: "No". 



Suelto el frasco y él lo agarra fuerte contra su pecho. Eric, Coco y Pablo me están esperando. Me están esperando y aquí yo no tengo nada más que hacer. Me doy media vuelta y con un dolor que hacía mucho tiempo que no sentía, sigo mi camino en busca de telas para llevarme a casa como regalos de Navidad. Eso es lo que voy a hacer.


Más por Ellos empieza a coger forma de una manera increíble en Kenya. Un día de trabajo del equipo de África empieza a las 8am y acaba a las 10pm como mínimo. El terreno ya está medido, los arquitectos trabajando, en el huerto ya crece maíz, lentejas, judías, mango, aguacates, frutas de la pasión…etc., el programa de apadrinamiento ya tiene a casi 90 niños en la lista y el de microcréditos, a tres clientes y a otros dos en camino. Recibimos e-mails de apoyo y de posibles voluntarios a diario y nuestros seguidores crecen sin parar. Esto nos da la fuerza y la ilusión para continuar con esto. Nos da esperanzas de que este sueño se haga realidad. Nos ayuda a confiar en nosotros mismos y en que aunque sea un granito, algo en este mundo estamos cambiando. 

"A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota". Madre Teresa de Calcuta 

Necesitaba venir. Necesitaba venir y vivir en primera mano el trabajo de campo. Necesitaba estar riéndome con Rafi, nuestro frutero de abajo, y Eric, mientras se retan a ver quien baila mejor. Necesitaba levantarme por las mañanas y acostarme por las noches feliz. Feliz de ver a Álvaro dedicar sus 24 horas al día a "Ellos" y ver que eso a él le hace feliz. Feliz por ver que Pablo ha decidido que esta será su vida a partir de ahora. Feliz de ver que Eric y un grupo de ‘muzungus’ comparten un mismo sueño. Feliz al ver, como dijo un amigo mío, que las personas con más problemas son las que más fácilmente se deshacen de ellos. 

Pero de la misma forma que yo necesito a África, África nos necesita a nosotros. Porque no todo es tan fácil. Los procesos, las leyes, el dinero, el ser blanco, el ser negro, los errores... Son todos los posibles baches que nos podemos encontrar por el camino. No es fácil tener que decir que no y saber ir poco a poco para hacerlo lo mejor posible. Esos niños de Gikomba market, no se pueden sacar de la calle tan fácilmente. Algunos tienen padres, otros no quieren ayuda, y los que quieren tendrán que pasar por un proceso de registro que puede tardar años. Estos niños necesitan nuestra ayuda como cualquier otro. No saben mejor. No saben que el placer que les da el pegamento se lo puede dar una pelota de fútbol, aprobar un curso escolar o un plato de comida caliente. No lo saben porque nunca lo han tenido. No es fácil saber que ahora mismo no podemos ayudar a estos niños. Pero tengo claro que algún día les sacaremos de la calle y les enseñaremos que pueden ser diferentes a lo que son ahora, que pueden dejar esa adicción y que pueden, y sobre todo, se merecen, tener una vida mejor. Como dice Álvaro siempre, con paciencia y poco a poco se harán más cosas y mucho mejor. Tendré paciencia pues, porque estoy segura de que por muy difícil que sea ayudar a estos niños, los brazos no se cruzan, se estiran y abrazan a los retos y alcanzan las metas. 

Me fui a Kenya con un billete de vuelta para una semana. Ese era el plan. Pero como ya dije una vez en este blog, los planes nunca se cumplen. Me vuelvo ahora porque tengo que acabar la carrera, pero me vuelvo, aún más segura (si cabe la posibilidad) de que mi vida está en África. 

"Dicen que soy héroe, yo, débil, tímido, casi insignificante, si siendo como soy hice lo que hice, imagínense lo que pueden hacer todos ustedes juntos". Gandhi. 

Muchísimas gracias por vuestra ayuda y vuestro apoyo, ¡así las cosas son mucho más fáciles!

Elena

martes, 19 de noviembre de 2013

Los guerreros del bien

Todo comenzó una cálida mañana de África. No recuerdo muy bien por qué decidimos ir a Makuyu. Makuyu aparece en mi vida mucho antes de que yo supiera que existía.


Álvaro, mi amigo, decidió irse a Kenia a hacer un voluntariado. Kenia le enamoró pero tuvo un problema con su orfanato. Mientras pasaban las semanas, el español se iba dando cuenta de que algo raro pasaba, los precios que los voluntarios pagaban por estar allí eran demasiado altos, y los niños no necesitaban tanto dinero. Hizo preguntas a Joffrey, que era la persona encargada del orfanato. A Joffrey no le gustaron sus preguntas así que decidió echarle. Ahí estaba Álvaro, en mitad de un campo africano por culpa de un corrupto que se quedaba con el dinero de los niños huérfanos. 

El equipo:

ERIC CHALO: Keniata de nacimiento, ha sido capaz de escribir para ayudar sus verdades de pobreza. ERICMAN es único.

ÁLVARO MUTUKU: Keniata de corazón, gracias a él la vida de muchas personas va a cambiar a mejor.

PABLO MUTUA: Rastaman al que le gusta cualquier cosa que mejore el mundo. Odia las que lo empeoran.

MARIA FERREIRA: Española que tiene un curriculum impresionante. Licenciada en dramaturgia, María escribe para una página web on-line. Es estudiante de psicología, fundadora de la asociación Karubuni Kenia, trabajadora en el hospital Coptic de Nairobi, y en los ratos libres echa duelos matemáticos con Waldo.

WALDO: Larguirucho, con barba y cara fina. Tiene el síndrome de Asperger, es muy listo para los ordenadores y estudió ingeniera biológica, pero tiene dificultades sociales para relacionarse. 


Waldo era nuestro conductor. Los otros cuatro ocupantes de aquel vehículo alquilado sabían de propios ojos que Joffrey era un corrupto. Yo era el invitado. Nuestra misión fue cambiando en su transcurso…

Habíamos llegado hasta la valla principal por un carretera preciosa que estaba rodeada de un verde intenso como el sol en lo más alto. Tenía una única dirección. Aparcamos y Eric se quedó en el coche.

Una vez dentro, la labor fue preguntar y grabar. Desde el primer momento, Joffrey se dio cuenta de que la go pro era una cámara y los falsos intentos de Waldo intentando explicar que era un cargador para la cámara, y que la auténtica estaba dentro, fueron ignorados. Cosas de Waldo… Apareció su mujer y yo me di cuenta de que las cosas estaban empezando a pasarse al lado de la alteración. Nos echó como había echado con mis compañeros tres años atrás. 

Y una vez fuera de la verja principal se volvió loco. Waldo seguía grabando la situación mientras nosotros, indignados, hablábamos a la cámara para recordar las sensaciones. Joffrey decidió cogerla y meterla por la fuerza dentro del coche que estaba a escasos 5 metros con el morro mirando y Eric en la parte de atrás. No pusimos demasiadas objeciones en este sentido pero cambiamos de opinión cuando se negaba a dejarnos subir al coche. 

A la voz de “ ¿Joffrey, quieres que te pegue?” Álvaro le empujó más fuerte de lo normal y cayó encima de unas rocas más grandes que una mano. Y, ya armado, vino a la parte delantera a quitarnos las llaves. Waldo forcejeaba con él mientras todos esperábamos que arrancase. Joffrey se quedó sin piedra, y fue en ese momento cuando Álvaro y yo salimos del coche para aprovechar la grieta en su defensa. Joffrey, mientras tanto, gritaba a su “soldier” que sacara la pistola. 

Con Joffrey neutralizado, corrimos al coche atemorizados por el posible disparo, mientras nuestro escudo de la suerte nos protegía y desviaba todas las piedras que Joffrey nos lanzaba. Nos metimos corriendo y con el ruido del motor que nos sacaría de la posible muerte encendido, asistimos en primera fila a “cómo Joffrey rompía nuestra Luna”. Fueron varias las pedradas que nuestra luna delantera recibió pero consiguió resistir lo suficiente para no caerse.

Foto de cómo quedó la luna tras las pedradas de Joffrey.

MARCHA ATRÁS!!!
Y fuimos marcha al seto. Con el coche calado y Joffrey acercándose con ganas de terminar la obra empezada, el pánico era el dueño del coche y los gritos de WALDO ARRANCA YA! cortaban el silencio. Arrancó y no frenó. El conductor, con una increíble serenidad en la cara, quería atropellar a Joffrey y solucionar el problema para siempre. Pero consiguió oírse a sí mismo, estoy seguro que sus pensamientos gritaban más que nosotros, y frenó. Marcha atrás, conseguimos salir de la carretera y decidimos con gritos de júbilo que debíamos ir a la policía…

Pensamos que no era buena idea ir a la policía de Makuyu porque Joffrey podía tener amigos dentro así que decidimos ir a Nairobi. Tras una larga espera en la comisaria, conseguimos que nos escucharan, pero nos dijeron que fuéramos a la comisaría más cercana a Makuyu y que les contáramos allí todo. Decían que si esperábamos a mañana sería más difícil detenerle así que, tras otras dos horas de vuelta, llegamos a una comisaria atendida por una señora que no nos hace caso, otra se queja de que acusemos de corrupción a la comisaría de Makuyu, otro viene nos entiende y nos escucha pero no cree que haya que hacerlo hoy. Y apareció el jefe, quién mirando el móvil intentaba comprender nuestra historia sin ser capaz de escuchar por estar borracho. Íbamos a irnos pero la misma señora que se quejaba de nuestras acusaciones de corrupción nos pidió 60 euros para acompañarnos a esa comisaria. Nos fuimos y dormimos en nuestra cama. Waldo y yo discutimos las 3 horas de vuelta sobre religión. 

Dos banderas ondeaban en el fondo de la habitación que ofrecía las vistas del Nairobi rico. La cónsul española muy educada e inteligente ella, nos dio su opinión. Que dejáramos la justicia en España y la verdad en nosotros. Ella utilizó otras palabras

Esta ha sido la primera historia de los GUERREROS DEL BIEN. En este capítulo, el MAL ha conseguido salir victorioso, pero se han reunido algunos de los mejores GUERREROS DEL BIEN y están viendo la mejor manera de derrotarle.

Ha habido rumores de que el BIEN está empezando a salir de la gente y que estamos reclutando GUERREROS para el combate. Yo confío

"Volvemos a la batalla", dice mi padre en la cocina después de desayunar... 

Pablo Pérez de Miguel



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martes, 12 de noviembre de 2013

Aterrizaje en Kibera

“La felicidad es interior, no exterior; por tanto, no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos.”


He creído conveniente comenzar mi relato con esta frase, ya que este sentimiento invade mi cabeza y corazón con más fuerza cada día. A lo largo de los años, he cometido múltiples errores que me han llevado a sufrir y hacer sufrir, cuando mi mayor sufrimiento era la falta de felicidad. Tenerlo todo no es ser feliz, sólo sientes esa felicidad en las pequeñas cosas.

Mi primer día paseando por las calles de Kibera abrieron una brecha en mi corazón al ver la tremenda pobreza con la que viven estas personas que, sin importarles su situación, sólo luchan por salir adelante cada día, siempre manteniendo una sonrisa envidiable. Me han abierto las puertas de su cultura, de su vida, incluso de su casa (al dormir en un pequeño cuarto construido con adobe al que llaman casa). Ofrecerme un plato de comida tan simple como el llamado "MATOKE" (plátano, patatas, tomate y cebolla) que para ellos es un lujo y que tan solo cuesta 1 euro, es un gesto tremendamente amable y bondadoso que es imposible no valorar. Es curioso descubrir que las personas que menos tienen son las más generosas. Sin tener nada, me han dado mucho más de lo que nunca me dará nadie. 

También es alucinante ver como se meten entre pequeños ríos de heces o entre montañas de basura que deben pesar toneladas, para buscar a diario cualquier cosa que les pueda proporcionar unas monedas. Tornillos, clavos oxidados, trozos de plástico o incluso zapatos rotos les sirven para venderlos en la calle. Saber que los niños optan por esnifar pegamento para eludir el hambre que tienen a diario al ser mas económico que un simple plato de arroz, te encoge el corazón. Viven bajo unas condiciones inhumanas y mientras, en remotos lugares del mapa, otras personas brindan con champán que solo la copa daría de comer a una familia entera, triste pero cierto.

Esto me hace dar cada día gracias a Dios por el privilegio de familia en la que he sido creado y sobre todo, de los lujos de los que he dispuesto, pero he de decir, que siempre bajo una educación de solidaridad y respeto al prójimo, puesto que somos privilegiados de tener lo que tenemos.

Para ayudar a estas personas no es necesario venir aquí y ver dicho sufrimiento en persona. Lo que es necesario es que TODOS seamos conscientes de esta situación, y que TODOS aportemos nuestro granito de arena para erradicar este castigo humano. Si lo piensas, cualquiera de nosotros podríamos haber estado viviendo en esta situación.

A ojos cerrados todo ser humano es igual en cuerpo, hagamos que también tengan un mínimo de dignidad al poder comer y vivir como personas.

Coco Díaz Merlo


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martes, 5 de noviembre de 2013

TAKE A WALK ON THE WILD SIDE

La reciente muerte de Lou Reed me ha llevado a volver a escuchar alguna de sus canciones más famosas entre las que sin duda está la clásica  Walk on the wild side y como muchas veces pasa, las canciones nos inspiran a pensar y a tomar conciencia de lo que está pasando.


                                               


Desde que Más Por Ellos comenzó a andar hace ya unos cuantos meses le he dado muchas vueltas al paso que decidimos tomar aquellos amigos en la terraza de Álvaro tomando unas cervezas. Ese paso era algo así como nuestro particular walk on the wild side. Cuando empezamos a trabajar en todo lo que se está convirtiendo Más Por Ellos sentíamos esa inocencia del que empieza y esos nervios de si verdaderamente estábamos haciendo las cosas bien. El trabajo ha dado sus frutos y poco a poco avanzamos hacia lo que esperamos que sea Más Por Ellos. 

Pero y aunque acabamos de empezar, creo que de vez en cuando conviene mirar atrás y valorar ese camino que hace tiempo decidimos tomar y que no era otro más que el nuestro propio, que poco a poco hemos ido recorriendo hasta llegar a dónde estamos hoy. Ese paso supuso tomar la decisión de tomar un walk on the wild side, entendido como lo desconocido, lo nuevo y sobretodo entendido ese walk on the wild side como el momento de comenzar a recorrer la senda que nos marcan nuestros sueños. Cuando hoy miro el caminito que hemos hecho valoro mucho el esfuerzo realizado por todos los miembros del equipo, las discusiones, los debates, las horas robadas al sueño, a los amigos, a los/as novios/as pero sobretodo valoro el camino que otros han hecho ya. Otros que en su día decidieron también recorrer su propio walk on the wild side y que hoy en día pueden mirar atrás viendo la senda recorrida y la huella que han ido dejando a su paso.

Más Por Ellos es apenas un embrión que esta comenzando a desarrollarse, pero tiene la suerte de estar recorriendo su propio camino salvaje. Ello nos llevará muchas veces a lugares complicados y difíciles de sortear pero ello también nos hará más libres y nos hará disfrutar más del camino que recorramos, que no será mejor ni peor que otros, será simplemente el nuestro.

Porque al fin y al cabo en esta vida todos queremos salirnos de nuestro área de confort y tomar ese walk on the wild side y nosotros que lo hemos hecho podemos decir que sin duda ha sido una gran decisión. Porque en el mundo hay muchos caminos que llevan a lugares preciosos, pero son caminos que ya están muy pisados y en los que hay mucho tráfico. Lo realmente interesante, no es llegar al lugar sino el camino que te ha llevado hasta él porque de ello dependerá tu valoración de la meta

Más Por Ellos decidió en Febrero de este año dar un paso a un lado y comenzar su propio walk on the wild side.

Así que homenajeando a Lou Reed os invitamos también a todos vosotros a que toméis vuestro propio walk on the wild side, porque lo importante es el camino.

martes, 29 de octubre de 2013

The strange feelings and life experience

They say life is like a journey, that it is like a ladder: one day you are down; sometimes at the middle; sometimes at the top. So what does really happen? 
It is a cultural belief that, whatever happens in life, is actually a repeat of what happened to your previous generations. My grandmother could confirm this to me very vividly.

According to her, life is like a circle of events: it never changes but only perfects itself! 

If only we could understand our problems, the sooner we would get to solve them. For instance, I believe the most people in Kibera are going through a vicious cycle of poverty, because they have not understood their life better. It is hard to be born in Kibera and then stay or live away from this place. 

What do you think would happen to you if you were born in an area and you don’t know life outside it? If you find your dad smoking marijuana or fighting with your mum, what could your young mind be thinking of? Imagine you come out of school having eaten nothing and you find your parents quarelling over the bitterness of life. Think of waiting to write an examination whilst trying to leave all those problems from your family behind.

 No one will tell a true story without having passed through the same experience, so life is the best teacher, it teaches you of the unforgotten. So what makes people around Kibera love their way of life? What is it that life is telling them? 

In my own understanding, they don’t see another life outside, they believe they have to use flying toilets, put garbage close to their door steps, sell food and drinks in a stink smelling environment, allow their children to walk bare foot. Perhaps life has told them not to make an effort because they have lost hope in working because, even if they are willing to, there is no starting capital. In other words they don’t believe in themselves, they have given up in life.

They need information to change their value system. Imagine observing children following the footsteps of their parents? We cannot sit down and wait for the good minds to go to waste, this is unacceptable. I believe that in Kibera there are doctors, teachers, pilots, presidents, professors, lawyers, business executives...name them. We need to give direction to these young minds.

Just as the river meanders down the valley, so is our life. What makes it not negotiate the hard slopes? What if we kill the slope? Will the river be straight? So be it our lives! What if we solve the challenges of life with our people? Show them their weaknesses and let them negotiate the challenges in a more amicable manner? Then we we will be dealing with the vicious cycle of their living, this will actually be a credit not only to us but also to them.

Más Por Ellos, is working within this log frame, going a step further. Something that no other organization has gone through. Yes there are a lot of big NGOs around Kibera but not much change. A lot of money being used and not much impact. 

Showing people the way forward by letting them solve their own problems, showing them life outside their normal way of living is the only way to go. A new way of doing good and big things for others, not by giving them handouts but by imparting skills to them. They say, if you want a man to eat a fish in his life time, show him how to fish. 


Once Más Por Ellos always Más Por Ellos! ;)

ERIC



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martes, 22 de octubre de 2013

ONG vs Empresas sociales

"La forma de ayuda al desarrollo a través de las ONGs está anticuado", "mucho del dinero de las donaciones se queda en el camino" " el dinero que doné nunca llegó a dónde se me prometió". Estoy cansado de escuchar estas frases y saber que cada una de ellas es cierta. Tratar de matar una figura que lleva creciendo en número y perfeccionando su forma desde que acabó la Segunda Guerra Mundial me parece precipitado. Si han tenido tanto éxito es porque algún impacto habrá tenido. Para eso están los datos que lo demuestran. En el año 1946, el Consejo Económico y Social reconocía 41 ONG… frente a 2350 ONG reconocidas en 2003! Este número se dispara si se incluyen las ONG que actúan sólo a nivel local y regional. 



El modelo de cooperación y desarrollo está tomando una nueva dirección. El desarrollo social, educacional y sobretodo tecnológico experimentado en las últimas décadas así lo requiere. En nuestra opinión, las ONGs siguen siendo imprescindibles y necesarias pero para abrirnos al futuro hay que dar paso a un nuevo modelo de ayuda que tenga como eje central las empresas sociales.


Anteriormente hemos tratado el concepto de las empresas sociales. Para el que no haya tenido oportunidad de leerlo, se resume en el siguiente concepto. Las empresas sociales son empresas que tienen como único objetivo crear un impacto social, sin olvidar que económicamente tienen que ser sostenibles. No busca un beneficio económico, busca un hueco o una ventaja competitiva en el mercado y basa sus esfuerzos en usar esa ventaja en favor de grupos sociales determinados, tratando de realizar un impacto social en ellos. Os hemos puesto ejemplos exitosos como el de Integra-e, el de Grameen Danone o el mismo Coofund, herramienta clave para que nuestro proyecto salga adelante.

Cuando pensaba en montar Más Por Ellos no conocía el término de empresa social, veía que había pocas posibilidades de subsistir si Más Por Ellos dependía únicamente de donaciones. ¿Por qué no crear empresas en Kenya y en España que, encontrando un hueco en el mercado, puedan crear unos beneficios que sean destinados a proyectos de carácter social? ¿Por qué no poner unos sueldos a personas que no tienen trabajo y se encuentran en riesgo de exclusión social, ya sea en España o en Kenya, y que estos sean los que vayan a sacar adelante más proyectos de este tipo?

Lo que finalmente pensé es que sería una forma práctica de: crear una sostenibilidad a largo plazo, diversificar la forma de ingresos para Más Por Ellos, una innovación muy atractiva para aquellas personas que ya no creen en el modelo de cooperación a través de las ONGs, una manera única de involucrar a aquellas personas que mejor entienden el problema en la consecución de la solución...

Después de darle muchas vueltas pensé que sería la única forma de crear sostenibilidad mantenida a largo plazo, de diversificar la forma de obtener ingresos para Más Por Ellos, de conseguir la involucración de los propios keniatas en su desarrollo y en el desarrollo de su comunidad, de mostrar a las personas que ya no creen en el modelo de cooperación a través de ONGs que hay nuevas alternativas y de involucrar a todas aquellas personas que creen que se deben proponer soluciones a los problemas y no ocultar o paliar los problemas sin aportar soluciones.

Es importante entender el concepto de las empresas sociales para entender tanto nuestra apuesta como el camino que están tomando la mayoría de las ONGs. Pero es igual de importante entender la necesidad de que exista la figura de la ONG. Las ONGs están ancladas en un modelo que, aunque es útil y sigue siendo necesario, no aporta soluciones a largo plazo sino que genera dependencia. Nosotros no queremos el fin de las ONG tradicionales porque no creemos que sea bueno. Su trabajo en situaciones de extrema necesidad y de primera asistencia es absolutamente admirable. Ahora bien, cuando la sociedad ya dispone de ciertos recursos y ha avanzado lo suficiente como para comenzar a generar por sí misma recursos productivos, es cuando las ONGs dejan de tener tanto sentido en su modo de trabajo tradicional. En ese momento es cuando se deben aportar herramientas y ayuda que haga que las comunidades sean partícipes de su desarrollo y que comiencen ellos mismos a crear su riqueza y su futuro. Es aquí donde entra Más Por Ellos y la idea que tenemos de crear una Red de Empresas Sociales que sean motor del cambio y de desarrollo. La Red además servirá como nexo de unión entre sus miembros y como unificador de la comunidad y ejemplo de que la suma de muchos pequeños esfuerzos puede provocar un gran cambio.

En conclusión, nuestra propuesta es tomar como referencia la labor realizada por las ONG a lo largo de las últimas décadas pues consideramos que su labor es imprescindible y de gran valor para e innovar su concepto, buscando la manera de que sean sostenibles. Nosotros proponemos utilizar la Red de Empresas Sociales como catalizador del cambio. El fin de la Red, que económicamente será sostenible, es promover un desarrollo creado por keniatas y para ellos del que toda la comunidad se pueda beneficiar. El orfanato, la escuela de secundaria y el centro de asistencia médica serán sostenidos gracias al funcionamiento de la Red y serán todos los miembros de la comunidad los que puedan beneficiarse de ellos así como involucrarse y sentirse orgullosos de lo que por sí mismos han conseguido.

Álvaro Pérez - Pla

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martes, 8 de octubre de 2013

¿Quiénes son "Ellos"?

Hola! Muchos de mis compañeros os han hablado de qué es Más por Ellos, cuáles son los proyectos y cómo vamos a financiarnos para intentar mejorar la vida de la gente. A mí me gustaría contaros el por qué de todo esto; intentar explicar cuál es la realidad de “Ellos”.

Hoy hemos entrado en Kibera, ya habíamos estado pero no había sido nada parecido a lo vivido hoy. Nuestro objetivo era entrevistar a las personas que queremos ayudar con el programa de microcréditos. Ha habido un momento que, estando en la calle (de un metro de ancho y por la que bajaba un río negro) se me ha acercado un señor. Me ha contado la historia de su sobrino y me pedía ayuda para él; me ha traído los cuadernos del niño y he leído una página. Contaba la historia que una vez estaba jugando en el río y vio a gente correr porque había fuego. Les acompañó y una vez allí, todos juntos intentaron apagarlo pero al parecer ya era demasiado tarde. Ahí se acaba el escrito. He levantado la cabeza y he visto a una niña de unos siete años con la cara quemada, al señor que me seguía pidiendo ayuda y a la persona que íbamos a entrevistar, que con cara triste me miraba por no hacerle demasiado caso. Nunca había tenido una sensación parecida de tristeza e impotencia la vez. He llorado, pero los que estaban a mí alrededor no se han dado cuenta porque lo hacía por dentro. 

Kenia es un lugar donde cada uno te saluda diferente pero todos lo hacen sonriendo. Es un lugar donde debajo de esas sonrisas se esconden unas vivencias muy duras: los niños se pasean entre la basura, viven rodeados de moscas y las casas no son mucho mayores de lo que puede ser tu cuarto de baño. 

Fotografía de Andrea de Sancho
Me llamo Pablo, he pasado por muchos quebraderos de cabeza hasta decidir llevar esta vida, y seguramente lo mismo les ha pasado a mis compañeros. Estoy contento porque voy a luchar al máximo para conseguir que esto cambie, soy consciente de que es imposible cambiarlo del todo; pero lo que está claro es que no va a cambiar si nos quedamos parados. 

Ahora viene la parte difícil, aquella en la que te voy a pedir por favor que nos ayudes en este proyecto, que le cuentes a todos tus amigos nuestro proyecto; a través de Facebook es una buena y rápida manera de darnos a conocer. Puedes ayudarnos mucho si consigues que todos tus amigos “nos sigan”, puedes pertenecer a este proyecto de una manera muy importante. Desde allí donde lo estés leyendo puedes dar Más por Ellos. 

¿Te imaginas que funciona? Y dentro de una semana pasamos de tener mil seguidores a tener diez mil. En parte depende de ti

“Nada cambia si nada cambia.” 

Gracias

Pablo Pérez de Miguel

lunes, 30 de septiembre de 2013

Cuando la experiencia supera las expectativas

Comienzo este articulo sentado en el aeropuerto de Kenia tras despedirme de Erick, que me ha acompañado hasta aquí. No paro de darle vueltas a qué responderé a la pregunta que me repetirán al llegar a España. "Qué tal en Kenia?", "Qué tal el proyecto?". Increíble, real… Es difícil explicar todo lo aprendido y experimentado estos días…


Los primeros días estuvimos centrados en buscar piso. Nuestro objetivo era encontrar uno con cuartos amplios para meter varias literas y poder así alojar a los voluntarios de larga estancia, aquellos que van a estar más involucrados en temas de microcréditos y empresas sociales. Para ello, el piso debía estar cerca de Kibera, dónde se van a concentrar nuestros esfuerzos para este desarrollo. 


Tras unos días paseando por los barrios de South B y Langata, dimos con el piso idóneo de una manera sorprendentemente rápida y fácil . La mudanza… la mudanza fue otra historia… En una sola pickup apilamos todas nuestras pertenencias y muebles de Erick que, sostenidas por cuerdas, formaban una columna de unos 3 metros de altura. Esto sólo lo puedes ver en África, menudos cracks!



Ya establecidos en nuestro piso, nos dispusimos por fin a cerrar el tema del terreno. Nos fuimos a una hora de Nairobi, cerca de un pequeño pueblo llamado Kangundo. Tierra roja, verde intenso, tal y como me imaginaba África… Un paisaje increíble. La idea era encontrar un sitio idílico para construir un orfanato y un colegio, un sitio donde los niños puedan crecer en un ambiente inmejorable y un sitio donde un colegio de secundaria haga una diferencia entre los niños de la zona. 

Antes de que yo llegara, Álvaro, Bea y Erick ya habían visitado bastante la zona así que esta vez íbamos un poco a tiro hecho, coger la piki-piki, ver un par de terrenos y listo. O por lo menos eso pensábamos, porque poco a poco llegaron las dificultades y nos dimos cuenta de que siempre pasaba algo con los terrenos. Nos enseñaban terrenos metidos entre valles, con unas condiciones increíbles pero al final resultaba que no estaban en venta, o no conseguíamos contactar con los dueños de los terrenos en venta. Nos enseñaban terrenos que no se ajustaban para nada a lo que estábamos buscando y encima nos los intentaban vender por 5 veces el precio. Este tema se convirtió en un absoluto quebradero de cabeza para nosotros. 

Tras unas semanas de problemas, entre todos decidimos que la mejor idea era que no estuviese ningún muzungu (hombre blanco) mientras veíamos los terrenos, así que Erick se quedó un fin de semana en Kangundo, donde vivía su novia Mónica. Era la única manera de zanjar el tema del terreno de una vez por todas, investigando por su cuenta. Poco después y casi al final de nuestra estancia ya teníamos terreno, uno que se ajusta a lo que teníamos en mente y sobre el que estamos en proceso de compra!! Llegamos a Kangundo con poca esperanza pero Erick es un GRANDE y cumplió con las expectativas. Es más, las superó. 

Fotografía de Andrea de Sancho
A pesar de los problemas que tuvimos con el terreno, no quisimos dejar de avanzar en otros aspectos . No todo es un camino de rosas y menos en África. Hay frustraciones muy grandes en este tipo de proyectos, diferencias culturales a las cuales hemos conseguido sobreponernos. Lo importante era no desesperarse y no quedarse parado.

Nos adentramos en Kibera varios días, dónde conocimos a muchos pequeños empresarios de la zona con diferentes negocios. Estos serán nuestros primeros contactos de microcréditos en el momento en que Coofund esté en funcionamiento. Visitamos varios orfanatos en zonas como Kibera o Mathare Valley. Conocimos a un arquitecto keniata, a un topógrafo y a nuestro nuevo abogado. 

Fotografía de Andrea de Sancho
En definitiva, hemos hecho esto y muchas cosas más. Tenemos mil pequeñas historias que os iremos contando y que nos hacían volver a casa cada día con una sonrisa, aunque cansados, deseando que no te tocase hacer la cena… porque las tortillas de patatas de Bea son insuperables!

En Enero vuelvo, y será increíble también ya que estaremos empezando a construir el orfanato. Me muero de ganas, pero no creo que olvide este primer contacto con África en mi vida donde "la experiencia ha superado las expectativas".

Álvaro Mesonero - Romanos

"Da lo que tienes para que merezcas recibir lo que pides." San Agustín 



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martes, 17 de septiembre de 2013

INTEGRA-E

Hace poco tuvimos la oportunidad de conocer a Jaime Moreno, el socio fundador de Integra-e, un ejemplo de empresa social creada en España que se va a abriendo camino en el sector de las nuevas tecnologías. 


Una empresa social se crea con la misión de mitigar una problemática social. En el caso de Integra-e, buscan mitigar la exclusión social de los jóvenes a través de las tecnologías de la información. Además, una empresa social actúa con la eficiencia empresarial, prioriza el beneficio social frente al económico y contribuye a mitigar un problema social de manera sostenible (exclusión y falta de oportunidades). 

Integra-e es una red de organizaciones y personas cuyo objetivo es generar oportunidades de integración socio-laboral a jóvenes en situación de vulnerabilidad y desempleo prolongado a través de las Tecnologías de la Información. Integra-e identifica a aquellos jóvenes que afrontaron importantes complicaciones personales en la vida, lo que les dificultó el despliegue de sus capacidades pero merecen una oportunidad para su desarrollo. Una vez seleccionados, entran en el itinerario de inclusión integral: Formación, Acceso al Empleo y Soporte al Emprendimiento. Estas tres etapas pretenden, no sólo aportar la capacitación técnica a estos jóvenes sino también crear en ellos un interés real por las nuevas tecnologías que les ayude a crecer como personas. 
Toda esta labor la realizan aprovechando los recursos ociosos como la cesión de uso de infraestructuras, la donación de equipos y los voluntarios. Les podéis seguir en Facebook también. 



Jaime nos dio muy buenos consejos para afrontar el reto de desarrollar nuestro programa de emprendimiento social en Kibera y unas pautas que, estamos seguros, nos ayudarán mucho. 

Os animamos a que conozcáis más sobre este proyecto que está ayudando a jóvenes, dándoles una segunda oportunidad y la opción de explotar sus grandes capacidades canalizadas a través de las tecnologías de la información. Estamos seguros de que, si probáis sus servicios, quedaréis enormemente satisfechos. 

Os dejamos un vídeo explicativo sobre cómo funciona Integra-e:
http://prezi.com/27louaqd2wdh/la-iniciativa-integra-e/


Desde aquí, queremos dar las gracias a Jaime por toda su ayuda. Esperamos poder colaborar con Integra-e dentro de poco tiempo!


"No pidas una carga ligera, sino una espalda fuerte. (Anónimo)."


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martes, 10 de septiembre de 2013

Harmony

Hace un año por estas fechas mi novia y yo estábamos volviendo de pasar un mes en un orfanato de Buea, Camerún, donde estuvimos un mes colaborando. En ese mes hicimos muchas cosas y conocimos a muchas personas, entre ellas, a Harmony. Ella era una niña de poco más de año y medio que formaba parte de los bebés del orfanato. Desde el primer momento nos llamó la atención que, con esa edad, apenas sabía andar o gatear. No tenía ningún problema físico, simplemente que cuando vives en un lugar en el que hay cinco adultos encargándose de cien niños, faltan las manos que nos ayudan a atrevernos a dar ese literal primer paso. Había unos trece bebés como ella. El sistema que se seguía cuando llegaba un nuevo huérfano bebé era asignarlo a otro huérfano de unos siete años que ya estuviese en el orfanato. Estos segundos niños eran quienes se encargaban de dar de comer a los bebés o de cambiar los trapos que hacían de pañales. Pero esos niños eran niños y los niños con siete años deben jugar y aprender, no hacer de padres. Nuestro trabajo ahí fue sobre todo ayudar a estos niños a cuidar de los bebés. Llegábamos y les alimentábamos, cambiábamos y les sacábamos de donde dormían para que no respirasen siempre el mismo aire sucio o que no estuviesen siempre tumbados sobre esas “cunas” que nunca, nunca dejaban de estar mojadas por sus propios pises. Con la pequeña Harmony nos centramos en especial. Ella comía siempre con una sonrisa en la boca y jamás dejaba de parecer feliz, le encantaba mirarnos, jugar con nuestros relojes y pulseras y tocar maravillada durante horas el pelo rubio de Elisa. Nos propusimos enseñarla a andar y poco a poco lo conseguimos de la única manera que se puede hacer, que es estando a su lado y dándole confianza. 

Ignacio y Elisa con varios bebés del orfanato
Preguntamos por su caso y nos contaron que, al contrario de la mayoría de los niños del orfanato, ella no había sido abandonada. Ella tuvo una madre y una hermana melliza que murieron en el parto. Morir en el parto es algo común en África. Murieron porque al dar a luz en una calle llena de barro y desechos fecales se cogen infecciones. Infecciones curables con antibióticos que todavía ahí no han llegado. 

Nuestro mes pasó y nos volvimos a España. Uno de los encargados del orfanato, Mr. Fritz, nos prometió escribirnos de vez en cuando para contarnos cómo iban las cosas. Su último mail llegó el veinte de agosto. En él, hacía un resumen de como iba todo y terminaba contando que Harmony les había dejado. Que a las doce de la mañana del diez de junio sin ninguna explicación había dejado de vivir. La razón era desconocida pero allí no hay autopsias que ayuden a aclararlo. Elisa y yo estábamos juntos cuando lo leímos y en ese momento se nos bloqueó el cuerpo. Todos sabemos que hay niños que mueren en África por las condiciones en las que viven pero pocas veces ese niño es una preciosa bebé llamada Harmony con las que has pasado un mes y a la que has enseñado a andar. En ese momento nos sentimos impotentes, te pones a pensar que el día diez de junio a las doce estábamos en la playa después de acabar exámenes, que podríamos haber vuelto nada más acabar exámenes, haberla llevado un hospital ese día y haberla salvado gastándonos diez euros en un médico y medicinas. Quizá no fuese eso, quizá naciese con sida y su cuerpo desde el principio estaba muriéndose desde dentro. Un día allí pregunté al encargado del orfanato que cuántos niños tenían sida. Nos dijo que no lo sabían, que la prueba para saberlo era muy cara. 

La pequeña Harmony

Te pones a pensar que tu ayudaste ese mes pero que luego te fuiste. Que volviste porque tenías tu vida aquí. Aquí, Elisa y yo (especialmente ella) ayudamos a niños que tienen problemas en Madrid, que sufren consecuencias injustas de las drogas, los abandonos y los abusos. Pero ninguno de estos niños morirán con dos años una mañana sin que nadie pueda dar una explicación. Los niños que mueren así están en otras partes del mundo, pero sobre todo en África. En Camerún, Mali, Ghana, Kenia, Etiopia o Sudán más de cinco millones de niños mueren al año de hambre, de sed y de enfermedades que aquí se curarían con unas pocas pastillas. 

Yo me fui, seguí con mi vida aquí. Pero hay gente que se fue, y que se quedó. Gente como Álvaro Pérez-Pla que marchó a Kenia y decidió seguir con su vida allí. Soñando entre otras cosas con la idea de abrir un orfanato y evitar que las injusticias como las de Harmony sucedan. 

Por todo esto quería escribir aquí. Quería poder transmitir lo más rápido posible la sensación que tengo de impotencia a la hora de no haber hecho nada para que Harmony siga en estos momentos viva. Para que todos aquellos que lean estas palabras se den cuenta de como fundaciones como Más Por Ellos y héroes como Álvaro cambian el mundo y salvan vidas. 


Ignacio Ruiz-Gallardón



"Lo difícil se hace, lo imposible se intenta."

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lunes, 2 de septiembre de 2013

Mama Mercy


Tuve la suerte de conocer a Mercy hace 4 años cuando vine por primera vez a Kenia. Había ido a Nairobi a recoger a mi hermana que venía a visitarme. Después de 3 meses en Makuyu, estaba algo perdido en el caos de la ciudad cuando, de pronto, apareció una mujer de unos 60 años de edad ofreciéndonos su ayuda. Resultó que también iba hacia Makuyu así que nos sentamos juntos durante el viaje. Una pregunta derivó en la siguiente y acabamos enterándonos de que ella tenía un proyecto que había empezado hacía muchos años, y nos invitó a conocerlo.

Nos contó que tenía a 300 niños en una casa de acogida. Hablaba de sus “hijos” como si fuesen unos ángeles caídos del cielo. Nos decía que no podía dejar a ningún niño en la calle y que tan solo dos días atrás había recogido a un bebé de dos semanas en una basura. Cada vez que hablaba te quedabas embobado con su forma de decir las cosas, el cariño que desprendía, lo gran persona que parecía ser, y la locura de todo lo que nos contaba.

Cuando volvimos a Nairobi, esta vez para dejar a mi hermana en el aeropuerto, no dudamos en ir a conocer el proyecto. Por aquel entonces, sólo había conocido varias ONGs de zonas rurales de Kenia, alguna en España, pero jamás me imaginé lo que podía llegar a ser un orfanato en un barrio slum de Nairobi. De hecho nunca había estado en un barrio slum.


Era domingo y llegamos a Mathare Valley a las 11 de la mañana. Traíamos una maleta llena de regalos para Mercy: compresas, pañales, juguetes, ropa… Cuando nos bajamos del matatu vimos que no había posibilidad alguna de arrastrar la maleta por el suelo, de hecho no podías ver el suelo por la cantidad de barro y mierda que había. Maleta a cuestas, bajamos por el slum hasta llegar a Good Samaritan Childrens Home.

Nos encontramos a Mercy nada más entrar y con uno de sus característicos abrazos nos hizo sentirnos como un hijo más. Dejamos la maleta en las oficinas y nos dimos una vuelta por el terreno para conocerlo. Mientras dábamos la vuelta nos acompañaban dos micos que se habían escaqueado de la misa que estaba dando el Padre Paul en lo que parecía ser un edificio a medio construir. Mercy nos contaba la historia de una de las niñas que nos acompañaba, al parecer la niña era maltratada por su padre, y Mercy no dudó ni un segundo en enseñarnos las marcas. Para cuando llegamos al cuarto de Mercy, estábamos a punto de caernos al suelo intentando encontrar una explicación de las injusticias que existen en el mundo.


Good Samaritan cuenta con cuatro cuartos para 300 niños, cuatro agujeros donde los niños hacen sus necesidades y se duchan, una zona donde hacer un fuego para cocinar, la oficina y el cuarto de Mercy. Al día siguiente nos volvimos a España con un sabor de boca muy distinto sobre las ONG de Kenia. Encontrarnos a dos bebés gordos que habrían muerto si no llega a ser por el trabajo de toda la gente de Good Samaritan nos dio la esperanza y la certeza de que nos habíamos encontrado con una ONG que realmente estaba haciendo una diferencia, que realmente estaba haciendo las cosas bien y que realmente estaba necesitada de ayuda.


Mi hermana y yo decidimos hacer una exposición benéfica en la Fundación Pons, que muy amablemente nos dejó su espacio durante una semana. Seguíamos en contacto con Mercy; nuestra idea era terminar de construir ese edificio a medio camino en el que se estaba oficiando la misa. Volví en verano para comprar los materiales con el dinero recaudado gracias a los ahora dueños de nuestras preciosas obras de arte. Nunca terminé de ver lo que se hacía con los materiales que compré pero ahora que he vuelto os cuento que da cobijo a los niños cuando llueve, les proporciona un sitio donde comer, tienen una cocina propiamente equipada... Mientras los más afortunados están en el colegio, ya que están apadrinados, una profesora voluntaria va a dar clase y entretener a los demás niños.

Una vez más, me vuelvo a ir de Nairobi con ganas de volver a ese pequeño escondite en Mathare Valley, dónde tanto disfrute hace unos años. Quiero volver a estar inmerso en el mundo de Mercy y ser un hijo más, y veo más que necesario compartir esta historia con todos vosotros.

Mercy es una mujer de unos 60 años de edad que ha dedicado más de la mitad de su vida a ayudar a niños huérfanos, abandonados o maltratados… Quedaros con su nombre: Mama Mercy. Esta mujer merece ser beatificada, reconocida por su gran trabajo, admirada… Esperamos colaborar durante mucho tiempo con ella, y darle a este proyecto el gran reconocimiento que se merece.

Thanks Mama Mercy!

Si tenéis un momento, podéis visitar su página web: http://www.africacircleofhope.org/

Álvaro 


"Con constancia y tenacidad se obtiene lo que se desea; la palabra imposible no tiene significado." Napoleón


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